Desafío
TandGo otorga préstamos a comerciantes y PyMEs que, en muchos casos, no tienen historial en el buró de crédito. Eso obliga a evaluar el negocio en persona: visitar el local, validar la documentación y entender el flujo de caja antes de aprobar. El reto era que ese proceso no se volviera lento ni dependiera de papeles sueltos.
La cobranza, además, es diaria y en terreno. Cada cobrador tiene una lista de paradas, recibe pagos en efectivo y maneja montos que cambian según el atraso. Sin una herramienta, la ruta del día se armaba a mano, los cobros se registraban tarde y era difícil saber qué cliente estaba en riesgo antes de que se atrasara.
La web también tenía que cumplir una función concreta: captar solicitudes en un producto financiero, donde la confianza se gana con transparencia. El visitante necesitaba ver montos, plazos y cuotas con claridad antes de dejar sus datos, y la empresa necesitaba que cada solicitud llegara ordenada al equipo que la iba a atender.
Estrategia y solución
Lo dividimos en dos frentes que comparten los mismos datos. Del lado público, un sitio orientado a conversión: mensajes pensados para comerciantes, un simulador que muestra cuotas e intereses antes del formulario y un flujo de solicitud en tres pasos, sin buró de crédito.
Del lado interno, construimos una plataforma a medida. Un CRM para el pipeline crediticio, verificación de identidad con biometría y un panel para el analista de riesgo, que revisa la cartera, la ficha del cliente y el historial de pagos desde un mismo lugar. Cada solicitud pasa por etapas claras y deja registro de quién hizo cada cambio.
Para la cobranza creamos una app para cobradores con la ruta del día sobre un mapa, paradas en orden, registro de pagos en terreno y un semáforo de atraso que marca a tiempo los clientes que requieren seguimiento. Los pagos en línea se cobran con tarjeta, OXXO o SPEI a través de Stripe, y cada cobro queda conciliado en el historial del préstamo.
Una regla de negocio está implementada en el sistema: un cliente solo puede tener un préstamo activo a la vez. El resultado es un proceso que va de la solicitud al cobro dentro de una sola plataforma, sin depender de hojas de cálculo.
